Son pocos los locales que se prestan para esta clase de eventos y menos quienes los apoyan, pero un grupo de hombres decidieron tomar este local y hacer lo que casi nadie hace: darle paso a las bandas que se quieren dar a conocer. Aquí les contamos todos los pormenores, desde la prueba de sonido hasta la picada de ojo que me echaron a la salida.
Leer más: Festival de bandas Piranha: Blitzer regresan por la puerta grande











